sábado, 5 de marzo de 2011

Tema y Crítica Literaria: La Muerte (Carlos Bize)

Oda a la Muerte

Sentada en el opuesto de la diestra,
Tu sombra se adhiere a la naturaleza
De la vida cual perfecta síntesis.
¡Oh Muerte! En ti sucumbe toda emoción,
en ti se extingue la ilusión y la luz,

se acaban los latidos y llega el fin.
Cuando el Hacedor Supremo hizo la vida
Te incorporó en la dialéctica descifrable
Sobre la cual por siglos giró la humanidad.
No puede decirse que tu horrenda sombra

Es hechura se Satán, leviatán o Belcebú
Porque fuiste creada en ese instante mismo
Y junto a ti llegó el sepulcro, la fosa,
La podredumbre, alimañas, corrupción
Y el final de todo ¿El final?

Concebida cual matrona inapelable
Insinúas el fin y el comienzo
 de una vida más acabada y perfecta
-nadie lo sabe-
pero tu silueta se recorta en el mundo

como un estigma. Como un adiós,
con olor a cirios y crespones negros.
¡Muerte! ¡Oh Muerte! ¡Muerte!
Alivio en el dolor, flotar, placer.
Fuiste libertad en Juana de Arco

que ardió en la hoguera absurda;
fuiste canto temerario sanjuanino
y el Apocalipsis te hizo presagiante.
Te llevaste a los Santos Inocentes,
a los menesterosos, leprosos, olvidados.

Y fuiste bendición en la eutanasia.
Tu hedor de flores ignoradas
invade la sala en penumbras y silencio
confundiendo el crepitar de las velas.
No puede hablarse de `presente ni futuro

ni puede pensarse siquiera contigo,
en qué isquémico eslabón divino
fuiste creada para justificar la vida.
¡Ay, terrorífica señora vestida de negro!
Me agobias, me aplastas, me matas

con la espada irremediable que sangra
cada día en el pequeño sitial de la vida.
¡Ay, temida calavera de risa eterna!
Desvelo del ateo, consuelo del creyente
Fantoche del destino, burla impiadosa

de la existencia  jamás comprendida!
¡Ay señora! En el ocaso de mi vida siento
que pronto habrás de conducirme
por esos ignorados caminos de tu reino.
En  vano Dante te pintó espantosa

Porque todos sabemos que eres alivio.
¡Ay señora! Ante tanta desazón te pido
un oasis  en mi cansancio de vivir
y sólo quiero, por haberlo merecido,
que no se note demasiado tu presencia.

No me avises, no te muestres, no aparezcas,
y si has de llevarme contigo
…por favor… ¡Hazlo pronto!

Carlos Bize Guerra

Este poema  se llama ODA A LA MUERTE  e integra el Poemario “15 Odas, una Antioda y la Vida” del escritor andalgalense Carlos Bize Guerra, editado por AIFA Ediciones Artesanales y presentado el 7 de agosto de 2010, por exposiciones de Roberto Cecenarro y Silvia Romero. La presentación estuvo auspiciada por la Municipalidad de Andalgalá y Minera Agua Rica.