miércoles, 11 de mayo de 2011

Una acción considerada fea tiene su por qué...

EL ÁNGEL
Hoy salí a recorrer las calles, mis ojos se llenaron de lágrimas y un dolor muy fuerte sentí, porque vi a un inocente de hambre morir.
Miré al cielo y dije:
_ Dios, te llevaste un ángel y dejaste al demonio vivir.
Asesinos, ladrones, maldad, envidia, le pregunté:
_ ¿Tendrás un castigo para ellos?
Mi mirada bajé, seguí andando y en mi camino encontré ese niño inocente, vestido de blanco, que me dio un papel. Lo abrí y en él había dibujada una lágrima, abajo decía:
“Ten fe…”
Entendí que esa era la respuesta de Dios, y entonces el angelito al cielo voló.
ÁLVAREZ, Rosa Elizabeth