domingo, 21 de agosto de 2011

Chaquiago, lugar de bellezas incomparables...

CHAQUIAGO, JARDÍN DE CATAMARCA

Jardín hecho pueblo en la tierra,
Donde siempre una loa de amor
Alabando al terruño despierta,
Con un beso el perfume mejor,
Por esas calles largas como el tiempo
De Chaquiago jardín y esplendor.
Jardín hecho pueblo florece,
Allá donde un valle guardó
De los siglos el oro y el barro
De una raza el arte y la flor,
Bajo el fino cristal de aquel cielo
Regala Chaquiago su paz y color.
Allá donde el campo y los cerros
Lucen de verde y azul sin igual,
El paisaje fértil
De Chaquiago invita
Con frutos y flores
De un jardín de paz.
Alabada seas, por siempre alabada
Sabiduría sagrada de Dios,
El Señor del mundo
Bendice a los pueblos
Y a Chaquiago entero
En jardín convirtió.
La tibia arcilla escondida
En el vientre del valle del sol,
Es el rostro sonrosado
De aquel místico pasado
Que renace y florece
En cada letra de Chaquiago.
Las canciones lugareñas
Son almas de las guitarras,
Flores de la tradición,
Que al perfumar las serenatas
Van bendiciendo los rumbos
Del canto de las criollas gargntas.
De entre el dulzor de los frutos
De aquel jardín provinciano,
Lucen con el verano
Esos membrillos dorados
Que aroman amaneceres
Y noches del suelo amado.
Por aquellos caminos
Del oeste azul,
Van mil lontananzas
En marcha viajera,
Al jardín del valle
De la primavera.
Cuando clarea el paisaje
Del altar del Aconquija,
De azul y blanco se tiñe el misterio
De aquel perdido imperio,
Que regresa con la historia,
Porque no ha muerto su sangre ni su gloria.
Allá en el valle del sol,
Un jardín hecho pueblo florece
Esas flores que la vida
Colorea con su milagro,
Allá en el valle azul
Del bello y antiguo Chaquiago…

D’ VALERIO, Santiago