lunes, 10 de octubre de 2011

Memorias de un pasado, que no olvidaremos...

LA HISTORIA Y LA MEMORIA
I
Las raíces se envuelven
En la tierra y el tiempo
La riña de las riñas
Por la salvación
Dibujándose en recuerdos
Dibujándose en olvidos
Y las voces… las voces
Gritan lo que otros callan
II
Nace el sol inquietando las ramas
Adornada de hojas de seda arrugada
Que rumorean sobre las nubes que se fueron
Y el despertar de un grito no abolido
Que recorre la memoria y las raíces
Enterradas en las tierras y que dan sus frutos
Para pensar lo que nos impidieron
Abriendo heridas que se lavaron y se lavan
Con cantos de amor a la vida.
III
Si los poderosos tiran el hilo del tiempo
Todo desparecería, todo hasta las palabras
Pordioseras y las que son sencillamente palabras
Todo desaparecería, todo hasta las palabras
Las palabras de la vida, del amor y de las mujeres
Todos estallarían como las bombas de Hiroshima
Pero entre medio de las ruinas de las almas
Nada desaparecerá; y todo volverá por la magia
Que cada palabra esconde en el interior de su cueva.
IV
Humo del tiempo
Hijos del pasado
Surgidos de recuerdos
Son devorados
Igual que a los versos
Por el olvido olvidado
Que va caminando
Llorando, clamando
Perdón.
V
Éxodo mudo
Destierro ciego
Tachones de los siglos
Alaridos acallados
Genocidio del lenguaje
Mutaciones sentimentales
¿Nada más peor que esto pasara?...
Pero nada puede prohibir
Que soñemos que haya algo más fugaz
Que nuestros sueños cementosos.
VI
Los olvidados cantan sus tristezas bajo la lluvia
Mientras caminan buscando un lugar adonde arder
O quizás para volar lejos de las necesidades
Y ellos como nosotros; que también somos los olvidaos
Nadan en un bosque de agonías para distraer sus pesares
Que con su acidez carcomen nuestras almas centrífugas
Pero es mejor así que andar perdidos totalmente
En la desesperación; desilusión; e insatisfacción
De su propia vida de andante de esclavo del tiempo.

ALVAREZ, Luís Daniel