sábado, 31 de diciembre de 2011

Siento que me aprieta la garganta...

ORFANDAD

Cuando la nostalgia me invade
Transportándome a la niñez,
Siento que me aprieta la garganta
Por tanta ausencia y hastío…,
Provocándome un infierno
Que lacera mi corazón
Y me empuja al abismo.
Yo… nada, nada comprendía
Por ser tan niña aun…
¿Qué sabia del dolor
Que avasallaba mis sentidos?
¿Qué sabia del tormento
Que corroía mis heridas?
¡Ay! ¿Por qué mi Dios?
¿Cuándo más la necesitaba
Me le arrebató la vida?
Dejándome con el alma truncada,
Sufriendo carencias de afecto
Que ansiosamente buscaba
En tantas manos vacías…
Yo… nada, no comprendía
Por ser tan niña aun…
Hoy… cuando ya muchos años pasaron
Mutilando mi existencia
Y exhausta ya de llorar,
Cierro mis ojos y contemplo
Tu figura inmaculada,
Tu joven sonrisa iluminada
Y tu mirada transparente.
Estremecida siento
Que tus manos anilladas
Me estrechan cálidamente
En un fuerte y maternal abrazo.
¿Sabes? Mamá
¿Cuántos de ellos necesité
En mi vida cotidiana?
¿Con cuántos de ellos soñé
En mi vida angustiada?
¡Oh! ¡Cuánta, cuánta orfandad
Me invadía
En desoladas noches
E interminables días!
¡Mamá! A lo largo de mi vida
Estas y estarán en mi corazón
Aunque sangre todavía!

CORONEL, María Cecilia

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