miércoles, 4 de enero de 2012

Cuando los sueños se vuelven realidad...

PESADILLA

Hoy contemplé tu cuerpo…
Reposando como un vestal,
En caja de sándalo y cristal.
Hacia dos horas habías muerto.
El cielo oscurecido sumando
Nubes altas y otras bajas,
Y mientras en tu caja,
Las flores te iban amortajando.
Quise detener esa pesadilla,
Donde tu mi criatura,
Eras principal figura
Cubierta de tules y mantillas.
Grité tu nombre en el cielo
Y lo murmuré en el templo.
Y hasta quise seguir tu ejemplo,
Y de la torre alta alcé vuelo.
Y mientras al vacio caía,
Haciendo piruetas y falsos aleteos,
Mi corazón se volvía ateo
Y mi cara sardónica… reía.
Cuando por fin la muerte
Hubo amalgamado nuestros cuerpos,
Uno más allá de “solo quererte”
Nos resucitó en lo incierto.
Y allá de nuevo, te amo
En aras de blanco altar
Y arrebatándole al mar
Sus fuerzas, te amo.
Cual alfombra para tus pies,
Te lo regalo ya domado.
Todo termina…
¡He despertado!

Dr. OVEJERO, Carlos Alberto