martes, 24 de enero de 2012

...pero auquel canto no muere jamás...

CUATRO DE OCTUBRE…

El llanto alegre del campanario
gime en la tarde color azul
y junto a la puerta del templo santo
toda la sombra se vuelve luz.

Cuatro de octubre entre los valles,
entre los cielos de Andalgalá.

Cuatro de octubre muere en las tardes
pero aquel canto no muere jamás.

RAMOS, Pascual Florentino