martes, 28 de febrero de 2012

Una mañana de frio...

EL OJO MÁGICO (cuento)

Una mañana de frio, al despertarse,
Durbal sintió los parpados de su ojo derecho pegados por una conjuntivitis.
Decidido a levantarse pensó si no era mejor dejar el otro ojo en la cama.
Asi lo hizo y tanteando los peligros de la oscuridad empezó a caminar lentamente.
Ya en el baño despegó con dificultad su ojo enfermo
y profirió un alarido de dolor cuando introdujo en él una gota de limón que,
como se dice, es lo más indicado para el caso.
El otro ojo amodorrado debajo de las mantas en el calor de su cama,
apoyó su vidrio en la almohada tapándose hasta la mitad de la esfera,
y contento de su inesperada libertad, siguió durmiendo.

VARGAS AIGNASSE, Rodolfo

No hay comentarios: