jueves, 9 de febrero de 2012

Ya no están, no los encuentro...

EXTRAVÍO

Ya no están, no los encuentro,
No se dponde perdí los sentimientos,
Los vendí, los tiré, porque no los veo,
Sinceramente no lo recuerdo.
Los habré arrojado al viento
O los envié al infierno,
Busco en arcones, en el suelo,
Tras los muros, sobre los techos,
Entre la malez, en los huertos,
En las cuevas, en los desiertos,
En lo que saqué al basurero,
O me dormí y se los llevó mi sueño,
Entre la luz de algo nuevo,
Bajo las raices del limonero,
En medio de un libro viejo,
O, tal vez, los comieron los cuervos.
A lo mejor los escondí en un hueco
Los creí inutiles y les prendi fuego,
Se los daria a las aves como alimento,
O los puse en un reloj y que los lleve el tiempo.
Busco, indago, pregunto, pienso,
Creia que estaban aquí en mi pecho,
No hay nada, parece que no los tengo,
Y lo raro es que no lo lamento,
Porque perdí el placer y el tormento
Y ya no hay corazon, seguro que se han muerto.

PEREA DORADO, María del Valle