martes, 6 de marzo de 2012

Como un rezo de costumbres que latían...

LAS DULCERAS
(Huayno)

Recitado

Como un rezo de costumbres que latían
Desde la misma piel ancestral de su historia,
Catamarca sueña, en un lecho de magnolias
Y se hace canto, en el altar de provincianías.
En esa fuente en que abrevan tus raíces
De aquel vino fecundo de heredades,
Un paisaje que es semblante y es verdades
Se me pinta en las retinas con matices.


Desde el tiempo del ayer te evocamos
Verde ritual de un viejo itinerario,
Que en nombre de las viejas usanzas editamos
En las dulceras, de este nuevo calendario.


Canto duende es el trajín, debajo de parrales,
Donde la vida estalla en el milagro del trabajo,
Sazonando en un rumoroso idioma de panales
Porque están de fiesta las dulceras de Chaquiago.


Cantado

El viento trae a su paso
Suave rumor de cedazos,
Trajinar de oscuros brazos
Cirniendo el rubio membrillo,
De fierro y de cobre
Allá en el hornillo.


Hirviendo está una paila
Donde una caña le baila
Surcos de crema a la orilla,
Fuego de jume y jarilla
Se avienta a la sombra,
Bajo de un nogal.


Estribillo

El duende del carnaval
Cuando en mi pueblo es la siesta
Se me vuelve todo fiesta
Cantando aquí, balando allá,
Con las dulceras de Andalgalá.


Bajo el parral de una viña,
Secando en hojas de lima,
Orea la raspa que anima
A los changos presurosos
Que arriman la boca
Con sueños golosos.


Un miércoles de ceniza
Con agua de aljibe y con risas
Se moja un mes de febrero;
Todos al entierro
Llevando en andas
Al pobre pujllay.

CECENARRO, Roberto Arnaldo