lunes, 19 de marzo de 2012

Cuentos y algo mas...

EL CABALLO Y EL LOBO

Un caballo estaba pastando tranquilamente en una verde pradera, pero quejábase, no obstante y aunque en forma muy débil,
del dolorcillo que le causaba una pequeña herida que tenía en una de sus patas traseras.
Un lobo que lo había estado espiando quiso aprovechar en su beneficio aquella circunstancia.
Se acercó al caballo, fingiendo tierna solicitud, y le dijo amablemente:
-¡Pero… querido amigo! ¿Por qué te quejas? ¿No sabes que entre otros muchos conocimientos poseo el de la Medicina?
¡Déjame revisar tu pata, que te la curaré en un instante!
El caballo había adivinado cuál era la verdadera intención del lobo.
Éste creía que, a tan corta distancia, le sería fácil saltar el equino y dominarlo a pesar de su mayor tamaño y fuerza.
De modo que el caballo, haciéndose el tonto, le dijo:
-¡Oh… gracias! ¡Mira… mira! ¡Es aquí… en esta pata trasera! ¡Acércate más, por favor, para que puedas ver la herida!
Y cuando lo tuvo bien cerca le aplicó un par de coces tan certeras, que dio por el aire con el fingido cirujano.

Moraleja: No confiar demasiado en nuestra propia viveza.
Otros tienen la fuerza… ¡y también la cabeza!.
Felix de Samaniego