lunes, 12 de marzo de 2012

Mujer... Sabia palabra...

MUJER

Sabia palabra, que se confunde con el color del infinito,
Que desborda la magnitud y la belleza de un paisaje.
Ser mujer es advertir en los ojos una mirada verdadera,
Es sorprenderse cuando percibes ese calor de una mano sincera.

Dios le dio como regalo el don de la abundancia,
Porque donde sea que se encuentre
No tiene diferencia entre la pena y la alegría,
Es esposa, madre, abuela, y tantos títulos por graduarse,
Es la tarea más humilde, de la que cuida pase lo que pase.

Es allí donde vemos reflejadas las palabras
Que a veces ahoga y confunde si alguien no le da importancia.
A todos los esfuerzos de lucha, que lastiman por dentro,
Y se siente disminuida cuando nadie va a su encuentro.

Estas son cosas que pasan y que nadie puede explicarse,
Pero en este mundo en que vivimos que no falte lo que nos representa,
Toda la inteligencia, la sabiduría y la belleza,
Porque es la mujer la que posee cualidades con pureza.

Cualidades de trabajadora y sencilla,
Alegre, risueña y casta,
Una leona para sus hijos
Y una hormiga para su casa.

Es la que sufre con su familia
Cuando no hay comida para darles,
Y es la que seca las lágrimas
Cuando sus hijos lloran de hambre.

Ella sabe esconder su pena cuando se siente fracasada
Y sola, en un rinconcito, deja escapar sus lágrimas,
Porque también por los fracasos se puede romper el alma,
Que de a poquito se desvanecen y logra tener la calma.

Mujer, es la madre, amante o lo que quieran llamarle,
Defiende todos sus títulos
Se pare donde se pare,
Porque también tiene resina, también bulle su sangre,
En su vientre engendra sus hijos y tiene amor para darles.

La mujer es una fuente tallada
Que se rebalsa de besos, con rayos de luna clara,
Aunque no lleve vestido blanco, es pureza certificada.
Así somos las mujeres, nos perfilamos como Dios manda.

MIRABAL, María Angélica