sábado, 16 de junio de 2012

Suave como un pétalo color ocaso... Desde Tinogasta...


ODA A BERNARDA DELGADO

Suave como un pétalo color ocaso en el jardín
–donde las rosas de entrada a su casa–,
así es la mirada gastada de mi abuela Bernarda Delgado.

En sus primeros años, ella –Bernarda–,
tenía la voz del verano para las vidalas del carnaval.

Fue desde ese útero, heredera de Luisa, la mujer del río.
Aquella otra mujer del paso breve
envuelta en un pañuelo seda como el aroma a pichanas del “Río Camarico”,
quien la guardaba de cientas cegadoras resolanas cuando un verano.
Mientras, yo; esperaba porque mi madre así lo pedía,
donde la esquina del viento...
entre Cesar Orquera y el callejón de "Los Trapitos", que olía a agualluvia y a cañaverales de  otoño,
y éste mantenía en secreto mi voz aguda de chicharra.

No hay zonda, ni bestia, ni humanos que resistan la humildad de mi abuela.
Ella tiene las manos soportables y callosas como las de otras manos y mujeres labradoras del pasado.

Digo de Ella –mi abuela colla–,
quien engendrara la vida sedienta de mi padre, en la Villa Vieja de Oran.
Digo de Ella –mi abuela multiplicadora–
quien soplara rezos a las cosechas de Pedro el hachero,
y de sus sudores en la zafra,
y de las plegarias que invocaba a Dios mismo (que es Mamapacha),
para cuando su hombre arriaba animales y mala paga
camino por el Abra del Toro a Chile, o a la sierra de Antofagasta.

Con sólo mirarte, la abuela espera detenida ahí, como esa calle atardecida de El Puesto,
viva luna,  y eterna como el color de los parrales.
Pues es María Bernarda como el retumbo en un eco verde de vidala sobre  la mañana de mi pecho,
las que brotan de su garganta de rio sin saberlo, y que nadie sabe;
hasta que ella mujer (madre sol, higuera gris, tía chicharra, o abuela del viento)
se multiplique y se repita como el barro y las estrellas en nuestro espíritu colla,
que le pertenece al tacto y a la luz... de su mirar.


Guillermo Alanis (A mi abuela Paterna, en sus 86 años 05/11/2011).
Extraído del libro: "KACTO", Poesía Regional.