lunes, 13 de agosto de 2012

Acá yacen los dos mil naturales del Quinmivil...

Wily Alanís - Poeta y escritor del Dpto. Tinogasta, Prov. Catamarca

QUINMIVIL

Este aire tiene cicatrices
y duele desde los dientes a la muerte (sin cauterizar).

Los arqueólogos decidieron decir, hace un ciento de años:
Acá yacen los dos mil naturales del Quinmivil,
el cielo es su otra cicatriz profunda
y mal llueve en enero por los gritos impregnados en las kallancas;
por la última exhalación que echó a la tierra de las shinkas,
el Calchaquí,
agujereado por la espada.
Fierro del bruto quien pudrió desde las ushnus del Perú, al maíz,
y a Viracocha y a las semillas del bendito zapallo,
y al jaguar alucinógeno
parido por el liquido violeta del cacto.

¡Sube, sube a la aukaipata del Inti, me dice el viento!
¡Mira por los orificios anteriores de otros que miraron y murieron!

Mamapacha está tendida este mediodía de miércoles catorce,
y yo le estiro sus venas, su latido gasificado sin cordura…
Veo por los que ya no ven, el breve espacio y la lenta congoja;
tantos los cientos de años y tanto el genocidio;
y sólo avanzo con el paisaje
tratando de convencer a treinta y cinco pasajeros turistas
que no callen el secreto en su memoria.-

Obra: Kacto (2.011) Inédito (Miércoles 14 de Septiembre de 2011, Londres - Belén)