viernes, 31 de agosto de 2012

Cuento para pensar...

Cuento para pensar
Jorge Bucay

En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.
- ¿Que tal anciano? La paz sea contigo.
- Contigo -contestó Eliahu sin dejar su tarea.
- ¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?
- Siembro -contestó el viejo.
- Qué siembras aquí, Eliahu?
- Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.
-¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez.
-El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.
- No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...
- Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?
- No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé... lo he olvidado... pero eso, ¿qué importa?
- Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos.
Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojala vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.
-Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.
- Me has dado una gran lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.
- Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.
- Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.
-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no solo una, sino dos veces.
-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...

jueves, 30 de agosto de 2012

Revistas Literarias...


Con voz propia…

Alejandro Drewes, de la Provincia de Buenos Aires, Argentina

INSTANTE DE NIEVE

El pobre corazón transita
Los días sin paz. En algún lugar
es muy tarde y se desvelan
tus ojos. En algún punto
la Esfera se tiñe de sangre
y caen las últimas gotas.
Cada mota de aire
respirado torna el cuerpo
milenario, devuelve al pasado
enjoyadas naves robadas
y hundidas, los grandes frescos
nunca pintados. Y en el oscuro
jardín de medianoche cae la nieve
y sepulta las últimas rosas.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Desde Pomán... de sueños verdes... frescos amaneceres


Sonia Perea de la localidad de Rincón, Pomán - Catamarca

EL SAUCE

Ya no estás querido sauce, amigo de años, de sueños verdes, frescos amaneceres y arrullado por el agua del canal.
Que manos aquellas las que con amor te plantó un día allá, hace tantos años; con cariño te entregó a la Pachamama.
Quien con ese verdadero amor de madre te cuidó, desde pequeño hasta que llegaste a ser tan fuerte, hermoso, con el vigor, ese que te defendió de la tormenta, el frío y el temporal.
Yo te miraba todas las mañanas al salir de casa, y tú con amor, me saludabas con tus brazos largos que agitaban la brisa.
Cuantas siestas bajo tu sombra, supiste de mis sueños de juventud, la fantasía con mi vida temprana de esperanzas y proyectos.
¿Te acuerdas cómo veías pasar a mi padre al trabajo?
Y los niños que regresaban de la escuela; y con le distes muchas veces tus ramas tiernas para hacer aquellas coronas del 21 de Septiembre día del estudiante, día de la primavera.
¡Ay! Vida mía, quien en lo cobarde e la oscuridad, te atacó con fuerza y vos con esa valentía, aguantando el dolor y la afrenta seguiste de pie; pero no volviste a ser el mismo, tu cuerpo deteriorado crujía al viento y dijeron eras un peligro para todos.
Y así llegó esa mañana, cuando yo ajena a todo escuchaba el sonido de una sierra, ¿qué podía imaginar?, era tu sentencia de muerte y de repente un golpe duro, pesado, seco y ahí al salir te ví.
¿Por qué no pude hacer algo por vos?
Estabas ahí tendido con tus enormes brazos diciéndome adiós.
Amor mío, cómo no llorar, cómo controlar esto que salió de aquí muy dentro de mi corazón, si, lloré, y no me avergüenzo, para aquellos que no ven con los ojos del alma, solo fuiste un árbol, un sauce.
Para mi, historia de pueblo, testigo mudo de serenatas en noche de luna, confidente de amores, fuiste tanto que solo me queda esto; dedicarte estas palabras a vos que con tu recuerdo y espíritu siempre me acompañarás.

martes, 28 de agosto de 2012

Revistas Literarias...


Con voz propia…


Irma Droz, de Santa María de Punilla, Prov. de Córdoba, Argentina

ALAS

Desde el nido de mi alma crecen alas
en busca del espacio.
No quieras averiguar el rumbo de mis pájaros.
Ni el por qué, ni cómo, ni cuándo…
Sería como imaginar los límites del cielo
o la amplitud del aire.
Sólo puedo decirte que no regresarán.
Es esa la consigna: volar… volar…
Cada cual encontrará su destino.
Yo me acurruco en el follaje de un lucero
para fortalecer mis alas
y seguir gestando sueños.
Si te invitan al vuelo, no temas.
Encontrarás tu espacio y allí,
algún rincón para tu nido.
Pero te advierto: no hay regreso.
A veces el cielo se oscurece
y el peso de las alas nos quita el aliento.
Pero las nubes pasan… y otra vez, la Luz…
Porque, si no lo sabes, de eso se trata.
Ese es nuestro destino.
Por Ella se fortalecen nuestras alas.
La Luz, única, definitiva y total.
Hacia Ella vamos.

lunes, 27 de agosto de 2012

Algunas veces, me distraigo...


Lic. Nieves Teresita Maldonado, de la Prov. De Santiago del Estero

FRECUENCIA DE LAS HORAS

Algunas veces,
me distraigo,
soy sorda,
dejo pasar la injusticia,
enmudezco,
divago,
soy espectadora,
desconfío,
vuelo,
me abate la cautela,
el miedo corre por mis huesos.

Otras veces,
me involucro,
polemizo,
grito a libertad,
exijo justicia,
soy voz y canto,
lidero,
lucho,
panfleteo,
me hago radio,
soy pueblo y llanto.

Muchas veces,
me blasfeman,
me discriminan,
me censuran,
el coraje me abandona,
retrocedo,
vuelvo a avanzar,
combato,
me apalean,
filman mi sangre,
engrillan mis manos,
me liberan,
y vuelvo a ser pueblo y llanto.

Y en todas las veces,
resisto,
resisto,
resisto,
y sigo resistiendo.

domingo, 26 de agosto de 2012

Una mañana de invierno... Te asomaste a la vida...


Ramón Héctor “Vity” Luna, de la Prov.de Catamarca, Dpto. Belén.

NIÑA DE LA VIDA

La vida siempre comienza
Ente llantos y alegrías
Es principio de un camino
Que se transita con prisa.

Una mañana de invierno
Te asomaste a la vida,
Con tu carita morena
Plena de luz y alegría.

Llenaste de sol la casa,
Con tus locas travesuras
Ya se asomaba la niña,
Toda gracia y hermosura.

Y comenzó tu camino
Que te llevaba sin pausa,
A lejanos horizontes
Donde la luna asomaba.

Latía tu corazón
Con la fuerza de un torrente,
Ibas tras de un ideal
Que estaba claro en tu mente.

Levantabas la mirada
A la inmensa lontananza
Mientras el cuerpo era mimbre,
Que balanceaba la danza
El amor iluminaba
Con luz propia tus ojazos,
Y atravesaba barreras
Para hacerse mil abrazos.

Pero detrás de un recodo
El camino se termina,
Se cruza con un atajo
Por el que escapaba la vida.

Otra vez como al principio,
Rompe el silencio un llanto
Que nubla nuestras miradas
De dolor y desencanto.

Ya no habrá más travesuras,
Tampoco estará tu risa,
Pero el recuerdo querido
Iluminará los días,
Porque dejaste tu sello
En la lucha sin medida
Por alcanzar las estrellas
Dulce niña de la vida.

sábado, 25 de agosto de 2012

Revistas Literarias...


Con voz propia…

Julio Bepré, poeta de Córdoba. Reside en la Prov. de Buenos Aires.

DE PRONTO

No, no está obligado a entrar en el estío.
Tampoco volver a su mirada antigua,
y menos negar la nostalgia debida
a ese enigma que aloja
la razón que persistió en los años.

Sí, pero debe insistir y así arribar
al fulgor que guardan los espacios,
aun con ese idioma despojado
que aparece después de un parpadeo.

Pero ¿persiste aquello que realzó la vida
y luego se deshizo en el centro del alma
para sólo dejar las quejas de su rastro?

Impávida se queda la redondez
de tanta lejanía.
Impávido la pide cuando
el asombro tiembla en un mirar
de insoportable olvido.

Un siglo, decenios, un año, esta vida
se ocultaron marchitos
y él quedó en el instante
ignorándolo todo.

Hoy el mar lo embelesa.
El oleaje lo atrae.
Así posible fue vislumbrar lo perdido.

NOTICIAS

Conserva la costumbre de pensar frente al mar
olvidando el corazón opaco de la tierra.

También goza la plácida caída de una lluvia
y cree que no existe otro mar como el que mira.

Se aleja lentamente pero vuelve al sentir
la furia del oleaje contra toscas y arenas.

Recompuesto ante el paso ligero de una brisa,
recibe el milagro de una imprevista calma.

Porque los años se volvieron otros
bajo este azul cenit tan leve como un sueño.

VISLUMBRE

No puede aún discernir con certeza
si esto es realidad o un engaño más
de un pretérito intento.

Ante tantas señales reunidas
y el incesante alboroto del mar
entró en él la imprevista nostalgia
de un feliz encuentro en un abril lejano
y revivió con pena un ruego inmerecido.

Hoy al cruzar un día de marítima calma
y libre ya de toda incógnita agresiva
siente una intacta imagen de los años
e imagina enternecido aquello
como si en ese instante sucediera.

Luego todo fue lleno de mar y sol y cielo
en el gualdo espesor de una mágica tarde
al mirar displicente los efímeros rastros
de titubeantes pasos dispersos por la playa.


En cualquier lugar que estoy... Soy parte de Catamarca...


SOY CATAMARQUEÑO

Soy parte de Catamarca
En cualquier lugar que estoy
Y vaya donde me vaya
Del todo nunca me voy.

Es que por más que me ausente
Me alejo pero me quedo
La dejo pero la llevo
Porque olvidarla no puedo.

Cuando me voy cuesta arriba
No me canso de admirarla,
Hasta en la última curva
Me doy la vuelta a mirarla.

Y si me voy por el bajo
También me pasa lo mismo:
La miro hasta que se queda
Perdida en el espejismo.

Entonces busco remedio
Para curarme de ausencia
Y pido a Dios y a la Virgen
Volver pronto a mi querencia.

Y cuando pego la vuelta
Me apuro tanto en llegar
Que se me hace interminable
Acercarme hasta el lugar.

Por momentos me parece
Que ya todo se detiene
Pero de pronto aparece
Y ya nada me contiene.

Y me largo cuesta abajo
Dándole rienda a mi apego,
Agradeciendo a la Virgen
Y a Tata Dios por mi ruego.

Una curva y otra curva
“Totoral” o “Portezuelo”
Y al fin llego a Catamarca
Como si llegara al cielo.

Es tan fuerte y tan vital
El arraigo a mi comarca
Que cuando más lejos estoy
Más me tira Catamarca.
URIBIO, José Oscar

25 de Agosto - Autonomía de Catamarca


AUTONOMÍA DE CATAMARCA

Desde el punto de vista de la jurisdicción político-administrativa, la situación de Catamarca experimenta diversos cambios en la primera década de la Revolución. Subintendencia subordinada de Salta primero y tenencia de gobernación, dependiente de Tucumán después; su tranquilidad interior vióse afectada por un pleito hegemónico entre los caudillos de esas provincias: Güemes y Aráoz. Tal condición no dejaba de ser humano para sus hijos, en quienes comenzó a madurar la idea de la autonomía. Una carta de José Pío Cisneros al Gobernador de Córdoba, Juan Bautista Bustos, en abril de 1820, así lo denuncia. Pero de momento no le fue posible sustraerse a las presiones ejercidas por Aráoz, quien comprometió a la provincia en la formación de la República del Tucumán. Pero pronto la influencia de Aráoz declina, lo cual hizo que se robusteciera el proyecto de la Autonomía. La cuestión fue planteada por Eusebio Gregorio Ruzo, en ocasión de la Asamblea Electoral reunida para designar diputado al congreso convocado por Bustos desde Córdoba.
El 25 de Agosto de 1821 se realizo un Cabildo Abierto, con asistencia de 54 ciudadanos, entre los que se encontraban sacerdotes, militares, intelectuales, comerciantes y hacendados con sus autoridades respectivas.
El Cabildo Abierto declaró "que el pueblo de Catamarca era tan libre como todos los demás de la establecida Unión del Sud, y que podía, lo mismo que cada uno de ellos, usar sus regalías y derechos, y que, en ejercicio de estas naturales dotes, podía también la unión y dependencia que por medio de sus diputados había contraído con la República de Tucumán".
En la misma sesión se dispuso nombrar Gobernador de la Provincia a D. Nicolás Avellaneda y Tula, y comandante al Coronel Mayor de Punto José Manuel Figueroa Cáceres.

viernes, 24 de agosto de 2012

Señora del Pueblo Coya... De la mirada profunda...


SEÑORA DEL PUEBLO COYA

Te veo caminar
Con tu andar lento y sin garbo
Con tu ancha y fuerte espalda
Acostumbrada a la carga.
En ella…
¡Cuántos hijos habrás cargado
Y cuánto cansancio acumulado!
Señora del Pueblo Coya
De la mirada profunda
Como el negro de la noche,
Llevan tus ojos marcados
Rasgos de raza indomable
Con la fuerza de los cerros
Y el candor de flor silvestre.
Veo tu rostro ajado
Por el sol y viento curtido
Cual si cada año vivido
Fuera doble por lo sufrido.
Señora del Pueblo Coya
De la dignidad intacta
De cinco siglos llevas la carga
De indigno coloniaje
Que no le quitó el coraje
De ser auténtica aborigen
De no renegar de tu origen
Y transmitir los valores
De tu raza y tus honores.
Señora del Pueblo Coya
Quiero por un rato presentarte
Mi dolor por tus dolores
Y aunque sea por un instante
De tu carga yo aliviarte.
MATESICH, Diola María

jueves, 23 de agosto de 2012

Se interna en el arroyo... La Pacha...


Gabriel Acosta, de la Prov. de Tucumán. Poeta y artista plástico.

LA PACHA

Se interna en el arroyo…
Los pies desnudos
Sienten jugar los cantos rodados
Y el encanto verdoso del musgo que la acaricia.

Copula con las aguas y las sombras,
Sacude su melena
Enredándose en la trenza cristalina de la luna
Para beber del rocío las utopías de la noche.

Jadea el frondoso bosque de su goce
Y un escozor
Encrespa las copas de los árboles.
El monte calla…

Un grillo, su canción de cuna
Suelta notas improvisadas
Y la pacha…
Duerme ahora bajo la hierba.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Bendito manjar del hombre...


ODA AL PAN
De “15 Odas y Una Antioda”

Bendito manjar del hombre
Que tienes mucho e maná y de suelo;
Producto sacro de la hierba fresca
En perfecta y armoniosa unidad
Entre lo creado y lo logrado.

Tu forma se hace cada día
En el trabajo infatigable
Del brazo del hombre,
Y el alma del fuego santo
Que te transforma en lingote.

¡Cuánto universo bacterial
En tu entraña de migajas, que a veces
Es mendrugo para los menesterosos,
Y otras, copitos que comen las palomas
En la plaza inquieta y bulliciosa!

¡Hijo magno de Natura madre!
¡Mezcla de leudos, agua y trigo!
¡Bíblico tesoro engendrado por Dios
En ese inmerso acto de amor
Para ser comido por el rey de lo creado!

Bendito manjar del hombre,
Más bendito, aún cuando hostia,
Trasuntas el punto matriz de la divinidad
Apenas llegada la consagración,
Y entonces, alimento del ángel.

Para luego descansar santo y silente
En la beata penumbra del sagrario
En donde las almas agraciadas y blancas
Esperan ansiosas, la mano crismal
Que te distribuirá
… entre los hambrientos de Dios.
BIZE GUERRA, Carlos Adolfo

martes, 21 de agosto de 2012

Revistas Literarias...


Con voz propia…

María Alicia del Rosario Gómez, de la Prov. de Corrientes, Argentina.

AMISTAD

Anoche… al saber de tus lágrimas
Fui quien deseo ser por siempre
La luz que en las penumbras brille eterna
Sin lástima. Sin lujuria
Necesaria piedad que siempre abarque
en su justa medida, cada muerte…
Anoche fui
Quien deseo ser por siempre
Tomé, en transparencias, nuestro lazo
-diálogo de la piel en coincidencias-
Nueva herida. Simbólica atadura
¡Nudo de amor que expone nervaduras!
Anoche, nuestra amistad
-inaugural poema-
Se descubrió en tu llanto.
Trasvasó la medida de tu pena…