jueves, 15 de agosto de 2013

Intemporal...

Viento 
          hacia mí,
incrustado en  palabras
                y tu ausencia que lastima.
El jamás
de todos los vacíos.

Compréndeme
-es necesario-
           y déjame ir
por el  rito inaugural
           de los días.

Meridiano sin ti
              helada lágrima
en marea y tristeza
a punto de congelar
los recuerdos.

Quédate
en ese solsticio
donde los azules
se descomponen en penas
y canciones.      

Y mis vestidos
ríen 
bajo el rocío...

Y mis poemas
salen
de pulmones
y vegijas  insaciables
a contrapunto
de tus besos.

El tiempo
fue  nuestro 
               más allá de las alianzas
y fueron verdad
los humos dulces del otoño
       y la lluvia
           y el vino
y los suspiros de magnolias
               entre el plumaje dorado 
           que nos cubre
de eternidad.

Eso fue de nosotros.
Un canto derramante
impuro
y bello.

Amor traído
de todos 
los infiernos.

De Sandra López Paz, del libro "La voz del ausente"

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