lunes, 5 de agosto de 2013

Vaticinio...

Vaticinio

Dile que su nombre 
está escrito
en cuentos de magia
y de poesía.

Que encuentre el milagro
cegado entre nosotros
gastado por el tiempo
 civilizado.

Que celebre
la pausa eterna del amor.

Que talle las ausencias
en las paredes lívidas
y se arroje
a la creación
del carmesí y el chocolate,
cuando viene
               iluminado
a nuestra casa.

Necesitamos praderas
de niñez absoluta.
Cielos rosados
y perennes.

Que escriba por el sol
                      tu niño de pan.

Que nos regrese 
al fruto dorado
del asombro.

            
Sandra López Paz - Provincia de Santiago del Estero
Del libro El tiempo del  pan